Emociones Aflictivas

emociones aflictivas

Las seis emociones aflictivas principales del Budismo son el Orgullo, los Celos, el Deseo, la Avaricia y la Rabia.

¿Qué es una emoción aflictiva?

Las emociones aflictivas son aquellos estados mentales y emocionales que nos hacen sentir mal. Se caracterizan por generar agitación interna, nublar el entendimiento y privarnos de la libertad para pensar y actuar.

La definición de emoción aflictiva según el Budismo, es un movimiento de energía. Esto quiere decir, que las emociones aflictivas son una expresión de nuestra conciencia, un movimiento muy sutil de energía que se llama prana o viento de la conciencia.

emociones aflictivas prana

Este viento o prana, cuando se mueve, los seres humanos que no tenemos realización, lo experimentamos como una emoción aflictiva.

Los budistas llaman a este estado de letargia o falta de claridad Alayavijñana o Marigpa que quiere decir una falta de conocimiento de tu propia esencia o conciencia pura.

El Alayavijñana o Marigpa es el sustrato o el suelo donde se van a plantar las semillas de nuestro futuro Karma, entonces, siendo un ser ordinario que no tiene realización, las semillas que se plantan en este sustrato, son semillas de ignorancia y por tanto van a producir frutos de las emociones aflictivas.

Ignorancia

La ignorancia es la primera semilla que se planta en suelo básico o sustrato de nuestra conciencia.

Esta semilla la tenemos todos los seres al nacer, porque no reconocemos nuestra conciencia pura.

La conciencia pura, al despertar tiene un movimiento de energía, cuando nosotros no reconocemos ese movimiento de energía de nuestra conciencia como nosotros mismos, lo que estamos plantando es la primera semilla de ignorancia, por creer que el movimiento de la conciencia está aparte de nosotros y esta es la primera semilla de sufrimiento que se planta en el Alayavijñana o Marigpa.

emociones aflictivas dualidad

En este momento es cuando se da la dualidad o Vijñana, cuando la conciencia tiene su primer movimiento y al no tener realización de lo que realmente somos, que es consciencia pura.

Ese movimiento o viento de la conciencia lo interpretamos como otra cosa a parte de nosotros y eso es lo que produce todas las emociones aflictivas.

Por el contrario, un ser que tiene realización, cuando se da este movimiento o viento de la conciencia, lo reconoce como algo que surge de su misma conciencia, así que para él no hay dualidad y para él las emociones aflictivas son simplemente un movimiento de energía en su consciencia, por eso no las experimenta como emociones aflictivas, sino que las experimenta como las seis sabidurías de la conciencia.

¿Porqué tenemos emociones aflictivas?

Para un ser realizado es algo natural liberar las emociones aflictivas en su naturaleza primordial y transformarlas en sabiduría, pero para los seres humanos y otros seres de Samsara es muy difícil liberar las emociones aflictivas con forme surgen, porque tenemos muchas semillas kármicas de ignorancia plantadas en el suelo primordial.

Esto ha producido tal confusión en nuestra mente, que todo lo que aflora en el suelo primordial nos arrastra y nos confunde, no nos deja ver la realidad de lo que es por falta de entrenamiento y falta de energía.

emociones aflictivas viento kármico

Cuando aflora una semilla de ignorancia, es un viento kármico que nos empuja a experimentar el fruto de la semilla que hemos plantado y no nos deja prácticamente espacio para poder hacer otra cosa o poder verla como una emoción que sale de nosotros mismos.

Darse cuenta de esto, es darse cuenta de que el poder está en nosotros, el poder cambiar la situación está en nosotros, eso sí, con mucha atención, conciencia del momento presente y práctica…

Las cosas no cambian sin práctica, poner en práctica las enseñanzas es lo más difícil, pero también lo que más frutos nos va a dar en el camino hacia el estado de paz y felicidad que buscamos.

Los seis Reinos de Samsara

Estos seis reinos de Samsara, producen seis tipos de experiencias individuales, seis tipos de experiencias externas comunes y son seis grados diferentes de experiencia en nuestra propia conciencia o energía.

Son seis dimensiones diferentes de experiencia en las que la conciencia se puede manifestar como ser sintiente o ser consciente.

A nivel interno, Samsara es un estado de confusión, no hay claridad.

En Samsara tenemos 2 tipos de experiencias básicamente, apego o rechazo.

Cuando tenemos un pensamiento o sensación, automáticamente nuestra mente lo etiqueta como bueno o malo, esto me gusta, esto no me gusta, lo cual genera un apego a lo que nos gusta y un rechazo a lo que no nos gusta.

A partir de estas sensaciones se generan las emociones aflictivas.

samsara

Indiferencia

La emoción aflictiva de la indiferencia es la emoción que te hace renacer en el reino animal.

Los animales van por instinto, no tienen una mente analítica que les permita valorar las cosas, por tanto tienen una experiencia de indiferencia.

Los seres humanos que no tienen un impulso de conocer el porque estamos aquí y simplemente viven una vida de indiferencia, se dice que están cultivando el karma para renacer como animal.

Cuando un ser humano empieza a preguntarse el porque de la existencia y el porque de la vida, se dice que empieza a discernir y a tener sabiduría.

Por tanto, el antídoto para salir de la indiferencia, es la investigación con la mente analítica que te hace querer conocer que puede haber más allá de la experiencia meramente instintiva.

La investigación junto con el camino espiritual te lleva a la sabiduría.

emociones aflictivas investigación

Deseo y Apego

La emoción aflictiva del deseo es la emoción que te hace renacer en el reino humano.

Se dice que los seres humanos tenemos esta emoción del deseo casi constantemente, aunque sea de forma muy sutil, siempre estamos buscando algo.

Aunque sea simplemente la comodidad de estar en el sofá en cierta postura o saborear un plato de nuestra comida favorita.

El deseo es lo que nos hace tener expectación sobre lo que queremos conseguir.

Cuando tenemos expectación, al mismo tiempo tenemos frustración, por que eso que queremos conseguir normalmente no nos da la satisfacción que esperábamos porque no dura, se acaba y con el tiempo cambia o ya no nos gusta.

Entonces experimentamos la frustración.

emociones aflictivas frustración

La expectación también nos trae la frustración muchas veces por no poder conseguir aquello en lo que habíamos puesto nuestra expectación, por eso se dice que si te liberas de la expectación, te liberas de gran parte de la frustración.

A causa del deseo constante que se experimenta en el reino humano, no se tiene un momento de paz verdadera.

Solo se consigue paz, con la práctica del camino espiritual.

En el Budismo se explica que cada emoción aflictiva tiene su antídoto para contrarrestar el efecto kármico.

En el caso del deseo, el antídoto es la renuncia.

La renuncia en este sentido quiere decir, el estar satisfecho con lo que tenemos en este momento, sin estar buscando continuamente otra cosa.

Pero este «estar satisfecho con lo que uno tiene en este momento» no hay que confundirlo con resignación, ni tampoco dejar de tener sueños y objetivos en la vida, nada de eso.

El punto está en entender que los sueños y los objetivos no van a llegar solo por un mero deseo y que el deseo y apego solo trae futuro sufrimiento, por tanto hay que renunciar al apego.

Tenemos que aprender a disfrutar de la vida y de las experiencias sin apego, entendiendo que son transitorias y que en algún momento acabarán.

Cuando renunciamos al apego, estamos empezando a plantar las semillas kármicas correctas en nuestra vida.

Celos

La emoción aflictiva de los celos es la emoción que te hace renacer en el reino de los semi-dioses o Nagas.

Se dice que los seres que viven en este reino viven en un estado de lucha constante, porque tienen celos y envidia de lo que otros seres superiores a ellos, los dioses o Devas. Los Devas tienen más cualidades que los Nagas y por eso, los Nagas siente celos y envidia.

Se dice que los Nagas viven en un estado de lucha constante para poder conseguir las cualidades y poderes de los Devas.

A nivel interno, los seres humanos podemos experimentar todas las emociones aflictivas de los seis reinos de Samsara, y este estado de celos también lo experimentamos cuando vemos algo que nos gustaría poseer que tienen otros y nosotros no lo tenemos.

emociones aflictivas celos

El antídoto para contrarrestar los celos y la envidia, es el regocijo, es el disfrute y alegría de pensar que aquello que tiene esa persona y tu quieres poseer, lo tiene porque ha cultivado los méritos para poder disfrutarlo. Entonces tenemos que entender, que si nosotros queremos disfrutar de eso que nos da celos, tenemos que cultivar los méritos para poder conseguirlo.

Así que hay que cortar con los celos y la envidia usando el antídoto del regocijo.

Orgullo

La emoción aflictiva del orgullo es la emoción que te hace renacer en el reino de los dioses o Devas.

Los seres que viven en este reino se creen superiores a los demás, como que ya lo han conseguido todo y que no hay nadie superior a ellos.

Se sienten aparte de los demás, al sentirse superiores no pueden conectar con los demás y muchas veces se sienten solos aunque haya gente a su alrededor.

A nivel interno, los seres humanos experimentamos el orgullo como un agarre muy fuerte a la entidad, se puede experimentar de dos formas, como una exaltación del ego, diciendo yo soy mejor que los demás. O también con una infravaloración, como sintiéndote peor que los demás, no valido, infravalorado y rechazado.

emociones aflictivas frustración

La timidez, aunque no lo parezca, es una expresión del orgullo en forma de infravaloración, es un agarre muy fuerte a la entidad y al ego.

El antídoto para contrarrestar el orgullo es sentirte igual que los demás seres humanos. Sentir que cualquiera podría conseguir las cosas que tú haces, porque todos los seres humanos tenemos el mismo potencial.

De este modo puedes antidotar el orgullo y sentir ecuanimidad.

Otra forma de contrarrestar el orgullo es haciendo postraciones como lo explica el Budismo frente a un altar con la imagen del Buda, de esta forma, tu orgullo también se contrarresta ya que purificas karma negativo y acumulas méritos positivos.

postraciones

Avaricia

La emoción aflictiva de la avaricia es la emoción que te hace renacer en el reino de los espíritus hambrientos o Pretas.

Los seres que habitan este reino, viven un constante falta de alimento y falta de agua. Por tanto lo que experimentan es una escasez continua.

Experimentan que no pueden conseguir aquello que desean por haber cultivado en otras vidas la emoción aflictiva de la avaricia y la tacañería.

emociones aflictivas avaricia

Los seres humanos que experimentan en ciertos momentos esta emoción aflictiva, siente una escasez continua. Entran en un estado en el cual no hay nada que los sacie, siempre están buscando algo que les deleite, pero no consiguen saciarse.

También experimentan que no puede conseguir nunca aquello que desean, por haber cultivado la avaricia, y experimentan escasez en sus vidas.

Otra forma de expresar el resultado kármico de esta emoción, es la duda.

Aunque no lo parezca, cuando una persona tiene dudas a la hora de tomar una decisión, es porque está siendo avaricioso, porque tiene dos opciones, y no quiere soltar ninguna de las dos, por eso tiene dudas.

El antídoto para contrarrestar la avaricia, es la generosidad.

Cuando una persona avariciosa y con dudas, empieza a ser generosa, poco a poco las dudas se van disolviendo, porque ha cambiado el viento kármico, y cuando antes no podía soltar ninguna de las opciones a la hora de tomar una decisión, al ser generosa, ya tiene más claridad y puede decidir mejor.

emociones aflictivas generosidad

Rabia e Ira

La emoción aflictiva de la rabia o ira es la emoción que te hace renacer en el reino de los infiernos.

Los seres que renacen en este reino tienen una experiencia de dolor y sufrimiento constante.

Se dice que el rechazo que tienen de si mismos es absoluto. Y cuando se rechazan a si mismos, sin saberlo, lo que están rechazando es su manifestación, rechazan la apariencia de su conciencia.

Por eso se dice que en los infiernos el sufrimiento es constante y muy doloroso, porque los seres que renacen allí tienen rechazo a si mismos y a todo lo que los rodea, han cultivado en sus vidas anteriores la rabia y el rechazo a todo lo que los rodea.

Esta es la emoción aflictiva más destructiva y más dolorosa.

emociones aflictivas rabia

Del mismo modo que en el reino de los infiernos, en el reino humano, también experimentamos la emoción aflictiva de la rabia y el rechazo.

Si los seres humanos plantamos esta emoción, con frecuencia, lo que nos pasa en nuestra vida es que experimentamos el viento kármico del reino de los infiernos. Muchas veces se dice que estamos experimentando un infierno cuando estamos pasando por un mal momento en el que todo nos sale mal y no hay ni un momento de paz.

Esto nos puede pasar durante uno o varios días, semanas o incluso meses….

El antídoto para contrarrestar la emoción aflictiva de la rabia o el rechazo, es la aceptación y el amor a todos los seres.

emociones aflictivas amor

Inteligencia Emocional

El camino espiritual y la práctica del Dharma te ayudan a tener mayor inteligencia emocional de manera progresiva y duradera en el tiempo.

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La inteligencia emocional  se define como un conjunto de habilidades que una persona adquiere por nacimiento o aprende durante su vida, donde destaca la empatía, la motivación de uno mismo, el autocontrol, el entusiasmo y el manejo de emociones.

inteligencia emocional

Luego de la teoría desarrollada por Gardner en la Universidad de Harvard sobre las inteligencias múltiples, el concepto de inteligencia emocional fue utilizado por primera vez en el año 1990 con Peter Salovey y John Mayer, dos psicólogos norteamericanos, para luego ser trasladado a un libro homónimo escrito por Daniel Goleman, Inteligencia Emocional.

Antídotos Emociones Aflictivas

Orgullo – Ecuanimidad

Celos – Regocijo

Deseo – Renuncia

Indiferencia – Investigación

Avaricia – Generosidad

Rabia – Amor

regocijo

Conclusiones

Como hemos visto, las emociones aflictivas son comunes en todos nosotros, pero ahora tenemos un poco más de conocimiento sobre como tratarlas y sobre todo como conseguir que no nos perturben tanto.

Lo principal es tomar la mayor consciencia posible de cuando surja una emoción aflictiva e intentar no dejarnos llevar por ella, cortándola y cultivando el antídoto para que poco a poco dejen de aparecer.

Te animo a que empieces a practicar y que me dejes un comentario sobre que te ha parecido la enseñanza y si tienes alguna duda, estaré encantado de resolverla.

¡Que todo esto sirva para el beneficio de muchos seres!

OM AH HUM

Deja una respuesta

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Cristina

    Muchas gracias por tus enseñanzas,me gusta mucho su manera de explicar,tiene pensado ofrecer algún curso?

    1. Hola Cristina!
      Sí, en un futuro tengo pensado hacer algunos cursos de formación, lo iré colgando en la web y os mantendré informados.
      Me alegro mucho de que te haya gustado la enseñanza y muchas gracias por tu comentario!
      Espero que te haya servido de ayuda!

  2. César

    Contenido de calidad, un 10.